La miopía y la cirugía refractiva con láser

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La miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia (o vista cansada por la edad) son los llamados técnicamente en el ámbito de la oftalmología los defectos de refracción.

Y la miopía, dentro de este grupo, constituye el defecto refractivo más frecuente, consistente en un exceso de dioptrías (*). Esta excesiva potencia del ojo para enfocar hace que la imagen quede enfocada permanentemente para la visión de cerca. A los miopes también se les llama cortos de vista porque sin gafas no pueden ver con nitidez nada más que los objetos más próximos y desenfocados los más lejanos.

Este defecto de la visión, junto con la hipermetropía, el astigmatismo y la presbcia, pueden ser tratado con cirugía retractiva, entre otras técnicas terapéuticas, independientemente del número de dioptrías por las que se ve afectado el paciente. Si bien, antes de realizar una intervención con el láser excimer (o LASIK), el cirujano oftálmico debe evaluar previamente al miope tomando en cuenta el estado de salud de su ojo, su córnea, la edad, por supuesto las dioptrías e, incluso, las expectativas que el paciente ya ha generado en cuanto a los resultados.

Como alternativas se puede optar por las lentes intraoculares,lentes intraoculares fáquicas, lentes intraoculares multifocales o los anillos intracorneales, todas ellas técnicas que aplicamos, según cada caso, en el Instituto Oftalmológico Amigó.

 

Aprendiendo:

 

(*) Las dioptrías son las unidades con las que medimos la capacidad del ojo para enfocar correctamente las imágenes.

 

(**) La cirugía refractiva es la especialidad quirúrgica mediante la que se corrigen estos defectos con el objetivo de prescindir de la constante necesidad de utilizar gafas o lentes de contacto. El cirujano refractivo es el oftalmólogo especializado en operarlos.