La rehabilitación visual, un recurso imprescindible para que los tratamientos sean eficaces

La rehabilitación visual, también denominada Ortóptica, es una especialidad de la Optometría que consiste en valorar y tratar los defectos en la musculatura del ojo. Esta técnica comprende un grupo de ejercicios ópticos diseñados para corregir los ejes visuales que no están debidamente coordinados. Entre sus tareas también está la de estimular y tratar el ojo vago así como el resto de problemas optométricos que se presenten. El objetivo es recuperar la función visual del menor para evitar problemas irreversibles en la etapa adulta. En el Instituto Oftalmológico Amigó contamos con un departamento de Optometría que está especializado, a su vez, en Ortóptica.

Esta área se encarga de analizar los casos que puedan precisar de rehabilitación visual. Entre las herramientas que utiliza esta especialidad se encuentra el uso de parches, gafas o la realización de ejercicios destinados a la reeducación de la visión binocular, entre otras. Además, en aquellos casos que mediante la rehabilitación no es posible solventar el problema es necesario realizar cirugía para cambiar la posición de los ojos.

El estrabismo

Esta condición es uno de los defectos oculares más frecuentes en la infancia, después de los defectos de refracción. La desviación de los ojos, debe tratarse desde el momento del diagnóstico. En ocasiones esta desviación puede desaparecer al prescribir unas gafas que lo corrigen además de conseguir que el paciente tenga buena visión.

Los primeros síntomas que pueden aparecer en un paciente con estrabismo son los siguientes:

–      Los ojos no siguen la misma dirección.

–      Los ojos no se alinean a pesar de mirar al mismo punto.

–     Posiciones anormales de la cabeza (Tortícolis).

–     Visión doble.

–     Dificultad para el aprendizaje.

–   No tienen visión en 3D.

 

La ambliopía

La ambliopía conocida popularmente como el ojo vago hace referencia a la disminución de agudeza visual en uno de los ojos y de manera excepcional se da en ambos ojos. Hablamos de ojo vago cuando sin existir ninguna alteración en las estructuras oculares previa que justifique esta falta de capacidad para ver, se produce un déficit de estímulo visual en la etapa en la que se desarrolla la visión.

Este problema se debe detectar en la infancia, ya que de lo contrario y de no tratarse precozmente, esta condición será incapaz de resolverse en la etapa adulta. El ojo vago afecta a un 3% de la población y el tratamiento más común es el uso de gafas con graduación adecuada, oclusiones del ojo ‘bueno’ y ejercicios visuales, con el fin de estimular el desarrollo del ojo que tiene el déficit de agudeza visual.

El problema del ojo vago radica en que, debe tratarse en el momento adecuado ya que si no la pérdida de agudeza visual es definitiva debido a que el cerebro interpreta que esa forma de recibir la realidad externa es la correcta. Hasta los 8 años de edad, aproximadamente, es más eficaz la corrección del problema.